martes, 20 de octubre de 2009

Revisiones en Medicina Física Y Rehabilitación Médica

Con este título abro una nueva sección en la que como autor de este blog, publicaré revisiones bibliográficas sobre algunas técnicas relacionadas con terapias y medios físicos utilizadas en el campo de la patología osteomuscular en la actualidad.

La razón es poner de manifiesto la alarmante ausencia de criterio científico existente a la hora de utilizar y promocionar dichas técnicas, y las consecuencias derivadas de ello.

Muchas de estas técnicas han gozado de un "marco" especial (histórico, conceptual y/o económico en su mayoría) que ha facilitado su difusión sin que nadie cuestionase su utilidad real. En otras muchas el simple hecho de ser "inocuas" ha bastado para que se propagasen como la pólvora entre "terapéutas" y pacientes sin más planteamientos. Pocas veces se ha analizado el coste/beneficio real de dichas técnicas (patentes, cursos formativos, asignaturas y masters en facultades públicas, consultas innecesarias, retrasos diagnósticos...) y los criterios en los que se basan sus precursores para utilizarlas por encima de opciones con mejor aval científico.

No es el objetivo de las futuras revisiones analizar dicho "marco", sino recoger lo que la ciencia tiene que decir (o no) sobre las técnicas.

Deben ser el lector, y una vez más su sentido ético, quienes una vez expuesta la evidencia (o falta de ella) analicen el "marco" y reconsideren su postura respecto a lo analizado.

Espero que el trabajo que hay detrás de cada una de ellas se traduzca en una mejor forma de actuar ante los pacientes.

Un saludo.

¿Por qué tratamientos ineficaces parecen útiles?

Un reciente artículo de la revista Chiropractic & Osteopathy repasa algunas de las razones por las que tratamientos no contrastados e ineficaces parecen útiles tanto a pacientes como a sanitarios.
Su autor, Steve E. Hartman, pertenece al College of Osteopathic Medicine de la Universidad de New England, pero este hecho no empaña la intención de su revisión, donde somete a crítica los resultados de numerosas prácticas (oficiales y alternativas).
Muchos de las malinterpretaciones sobre los efectos positivos de tratamientos ineficaces a los que se hace referencia en este artículo serán también analizados en la serie de entradas sobre Evidencia Grado IV de este mismo blog: la tendencia a la regresión a la media de los síntomas, el efecto placebo, la falsa percepción de causalidad (Post Hoc ergo Propter Hoc), y los sesgos de confirmación.
El artículo es de acceso libre.
Un saludo.

viernes, 2 de octubre de 2009

La prescripcion de medicamentos: ¿derecho universal?

Desde hace meses en España se está debatiendo sobre la posibilidad de prescripción de fármacos por profesionales no médicos. Una noticia reciente de la publicación DIARIO MÉDICO habla sobre el asunto, y al parecer Andalucía es la comunidad que más está "avanzando" en este sentido.

Los defensores de la facultad de prescripción de fármacos por profesionales NO médicos argumentan que tan sólo se trata de "plasmar y dar cobertura legal a una realidad diaria".

¿Pero de qué realidad estamos hablando?:
  • ¿Es la realidad que obliga a un médico de atención primaria a ver más de 50 pacientes en media jornada ejerciendo de mero "robot extiende-recetas"?
  • ¿Es la realidad en la que un médico en la puerta de un Servicio de Urgencias está tan desbordado que no puede subir a su planta para poner un analgésico a un paciente ingresado?
¿Son estas realidades las que legitiman que un profesional de Enfermería pueda prescribir fármacos? Es decir, ¿es la sobresaturación de algunos segmentos de nuestro sistema sanitario lo que justifica que la prescripción de medicamentos deba "compartirse" con otros colectivos? ¿Nos hemos parado a pensar con qué garantías se va a dar este paso? ¿Qué formación médica real tienen los nuevos colectivos llamados a prescribir fármacos? ¿Qué responsabilidad se les exigirá en caso de errores y problemas derivados de una prescripción errónea?

¿No resulta infinitamente más lógico, menos aberrante e insultante mejorar las condiciones de trabajo de los médicos prescriptores? La PRESCRIPCIÓN de tratamiento (farmacológico, físico o quirúrgico) es el resultado final del llamado ACTO MÉDICO. Sólo dominándolo es posible prescribir con seguridad y criterio.

  • La verdadera solución no es trasladar y extender competencias de forma irresponsable, sino dar los recursos necesarios a cada profesional para que pueda desarrollar su trabajo. Hay muchos médicos en paro que podrían perfectamente asumir la saturación de esa "realidad" de la que hablábamos antes.
  • La verdadera solución es devolverle al paciente el derecho a ser valorado correctamente y con el tiempo suficiente en una consulta de al menos 15 minutos.
  • La verdadera solución es contratar a personal (médico, de enfermería, auxiliares de clínica, técnicos, terapéutas...) suficiente para evitar listas de espera.
  • La verdadera solución es la educación sanitaria de la población, y acabar con la cultura tan extendida entre nuestros pacientes de "pastillas para todo".
  • La verdadera solución no es fácil de admitir para los políticos: no es barata, no es popular, y no dará votos.
Pero nuestros dirigentes (¿?) no se quedan ahí. En la noticia citada de DIARIO MÉDICO se afirma que algunos personajes políticos han sugerido la extensión de la facultad de prescripción de medicamentos al colectivo de Fisioterapeutas (al parecer, la Fisioterapia pasaría a ser algo más que el uso de Terapias Físicas...).

Pero hay algo que no entiendo: ¿Por qué sólo Enfermería y Fisioterapia tendrían derecho y capacidad de prescribir fármacos? ¿Qué hay de Terapéutas Ocupacionales, Psicólogos, Técnicos Ortopédicos, Logopedas, Licenciados en Farmacia, Podólogos y Técnicos Optometristas? ¿No tienen ellos también derecho a prescribir medicamentos?

Desde este blog invito a todos estos colectivos a reivindicar su derecho legal para la prescripción de medicamentos en las mismas condiciones que Enfermería y Fisioterapia. ¿No se trata al fin y al cabo de colectivos sanitarios, en contacto directo con pacientes, y que deberían también manejar "fármacos propios de su disciplina"?

¿Cuál es el verdadero propósito y motivación social/política para este cambio?, ¿quiénes son los interesados?, pero sobretodo ¿quienes los perjudicados?